miércoles, 12 de julio de 2017

MEMORIA DE MIS PUTAS TRISTES. Gabriel García Márquez

Título: MEMORIA DE MIS PUTAS TRISTES
Autor: Gabriel García Márquez (1927-2014)
Editorial: Perseo
Fecha: 2004
Ebook

El año de mis noventa años quise regalarme una noche de amor loco con una adolescente virgen. Así arranca la última de las novelas de García Márquez, Premio Nobel de Literatura en 1982. Un comienzo de contenido amoral que provoca e incita la curiosidad del lector desde el primer momento, al igual que hicieran otros inicios memorables del autor, como el de Cien años de soledad (Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo)  o el no menos conocido de Crónica de una muerte anunciada (El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo).

Efectivamente en esta novela breve de apenas ciento nueve páginas encontramos la historia de un hombre ya mayor que recurre a Rosa Cabarcas, una antigua conocida y dueña de un burdel, para conseguir los favores de una adolescente virgen en su noventa cumpleaños.

El protagonista que trabaja  para un periódico escribiendo un artículo dominical es muy conocido y valorado en su entorno y a lo largo de las páginas de la novela va rememorando en primera persona la verdad sobre lo que ha sido su vida amorosa o más bien sexual.

Nunca ha tenido pareja estable, solo relaciones esporádicas casi siempre con prostitutas. Y ahora ocurre algo que a él mismo sorprende, a sus noventa años se ha enamorado de una niña virgen de tan solo catorce. Sin embargo es un amor obsesivo como muestra la magnífica escena de celos y violencia cuando el viejo recupera la presencia de la niña en su cama después de creer que la había perdido para siempre.

La niña actúa en la obra como un simple objeto de deseo, casi siempre aparece dormida o ausente, y es así como la quiere el protagonista porque prefiere crearla y recrearla en su pensamiento, tanto que incluso le inventa un nombre, Delgadina, extraído de la letra de una canción popular que él le canta al oído. La joven encarna la idealización del amor puro porque amor y sexo son dos cosas distintas y hasta ahora el viejo enamorado solo había conocido lo segundo. De hecho recuerda las palabras de una anterior amante que le aconseja: “no te vayas a morir sin probar la maravilla de tirar con amor”.

El tema principal de la novela es el amor tanto el carnal como el idealizado, pero no son menos esenciales en el trasfondo de la historia  la vejez, la madurez o la soledad, temas sobre los que encontramos reflexiones profundas intercaladas en una prosa brillante y fluida como corresponde a un escritor de la categoría de García Márquez.

Además de la riqueza verbal propia del lenguaje hispanoamericano destacan la precisión e intensidad de los diálogos sobre todo entre el protagonista y la dueña del prostíbulo, dos viejos y experimentados lobos de mar. Ella le reprocha a él en tono cariñoso y tierno: Ay, mi sabio triste, te desapareces veinte años y sólo vuelves para pedir imposibles.

Otro aspecto a reseñar es que en la novela están muy presentes la música y la literatura, dos artes que acompañan el día a día del personaje principal. Nos habla de lo que escucha y de los libros que le son imprescindibles. Además le suele leer cuentos e historias a la niña como El principito o una versión infantil de los Cuentos de las mil y una noches.

Memoria de mis putas tristes ha sido muy criticada por su polémico contenido. Se le recrimina que en ella se visualizan, normalizan y en ningún momento se condenan actos tan repugnantes como la pedofilia, la violación y la violencia psicológica, verbal y económica sobre la mujer. Por el contrario, de la novela se desprende una actitud de comprensión y se nos ofrece una imagen amable de un ser que actúa de forma egoísta y despreciable. No lo sé pero quizás sea por eso por lo que la lectura de esta obra me ha producido una sensación de rechazo absoluto hacia la situación que reproduce, por muy disfrazada de amor que se nos presente. De ningún modo es amor el uso y abuso de una  persona sobre otra. El asunto central de la novela es un claro ejemplo de infame machismo que cuenta con la indiferencia, cuando no el beneplácito e incluso la complicidad del entorno patriarcal que hace posibles situaciones que deberían ser consideradas escandalosas a todos los niveles.

Pero ¡cuidado! Es un error muy grave confundir el contenido de una novela con su consideración y validez literaria. Son dos cosas totalmente distintas, es más, la Literatura como cualquier arte no solo tiene el derecho sino también el deber de recrear la realidad, por muy dura que sea, a través de la ficción, lo cual por otro lado, nos hará reflexionar sobre ella.

Tenemos aquí una buena obra literaria escrita con la maestría que caracteriza al escritor colombiano y sin embargo, como dije antes, a mí me ha causado sensaciones contradictorias de admiración y de rechazo ¿Pero acaso no es el fin último de la literatura conmocionar, provocar, remover conciencias? yo así lo creo y esta novela lo ha conseguido.

4 comentarios:

  1. No la he leído todavía. Creo que será difícil por el tema que trata, pero como comentas, ignorarlo tampoco es el remedio. Saludos.

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  2. Lamento que te haya producido rechazo. Desde luego no eres la única. A mí me parece que el amor del "sabio" por Delgadina es carnal en cuanto contempla e idealiza la belleza femenina, pero es un amor sin sexo. Al final también es un amor lleno de ternura. En realidad el "sabio" no tuvo amor en toda su vida, solo sexo, y en la vejez encuentra el amor sin sexo.
    Mi comentario es mucho menos profundo en cuanto a lo literario, pero más tolerante con el protagonista. No lo he puesto en el blog, hasta ahora, por esperar a los comentarios del grupo a final de mes. Si no lo pongo en el grupo de Facebook, nadie lo leerá, así que lo voy a publicar en blog, a ver que te parece. Un abrazo.

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  3. Buenas Lope de Sosa. De acuerdo en que hay ternura en el protagonista pero también egoísmo porque usa a la niña en su favor y la opinión de ella no le interesa para nada. El escritor hace que seamos comprensivos con el protagonista como la gente que lo rodea lo es y como la mentalidad patriarcal lo es, pero su comportamiento es despreciable se mire como se mire. De todas formas también digo la novela me parece buena y me causa admiración pues nada tiene que ver mi opinión sobre una conducta concreta con la calidad de una obra literaria. Si no fuera así ¡qué sería del protagonista de Crimen y Castigo por poner sólo un ejemplo de los miles y miles que hay en la Literatura!
    Yo tampoco lo he puesto en Facebook por lo mismo. Un abrazo y gracias por comentar

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